Dominio y redes sociales: qué debe ser coherente
Autor: Redacción Domeny.ForSale Publicado Actualizado
En resumen: El dominio, los nombres de los perfiles y la comunicación en redes sociales deben remitir a la misma marca, pero no tienen que coincidir carácter por carácter. Lo más importante es contar con un nombre reconocible, identificadores de cuenta fáciles de relacionar con la marca, una descripción coherente de la actividad y enlaces que lleven siempre al sitio correcto. Si el nombre de usuario ideal está ocupado, es preferible añadir un término claro antes que cambiar el nombre de la marca.
El nombre de la marca importa más que la coincidencia técnica
El dominio es la dirección del sitio web, por ejemplo paqueteverde.pl, mientras que el identificador del perfil es el nombre que aparece después del signo @, por ejemplo @paqueteverde. La opción más sencilla es que ambos elementos se basen en el mismo nombre. Así resulta más fácil reconocer que el sitio y la cuenta pertenecen a una misma empresa.
No siempre es posible lograr una coincidencia perfecta. El nombre de usuario puede estar ocupado, superar el límite de longitud o contener un carácter que la plataforma no admita. En esos casos, las variantes @paqueteverdepl, @paqueteverde_tienda o @paqueteverde_oficial serían razonables. Un nombre completamente distinto, como @ecoenvios24, sería una opción menos adecuada, porque obliga al público a recordar dos marcas.
La extensión del dominio no tiene por qué aparecer en el nombre de todos los perfiles. Añadir «pl» ayuda cuando el identificador básico no está disponible o cuando la marca quiere destacar el mercado en el que opera. Sin embargo, no debe presentarse la extensión como parte del nombre de la empresa si la marca no la utiliza en el resto de sus materiales.
Qué debe mantenerse coherente en todos los canales
La coherencia no consiste en copiar cada elemento. El objetivo es que, al pasar del perfil al sitio web, el usuario no dude de si ha llegado a la organización correcta.
Los elementos más importantes son:
- nombre visible: debe coincidir con el que se utiliza en el sitio web y en los materiales de la empresa;
- identificador del perfil: lo más parecido posible al dominio o al nombre de la marca;
- foto de perfil: normalmente, el mismo logotipo o el mismo retrato si se trata de una marca personal;
- descripción de la actividad: coherente en cuanto a la oferta, el público al que se dirige y el ámbito de actuación;
- dirección del sitio web: debe llevar a la versión actual y segura del sitio bajo ese dominio;
- estilo de comunicación: un grado de formalidad, un vocabulario y una manera de presentar la oferta similares;
- datos de contacto: actualizados y acordes con la información del sitio web.
Las imágenes no tienen que tener las mismas dimensiones ni la misma composición, porque cada plataforma utiliza formatos distintos. Mantener los colores, la tipografía y el estilo de las fotografías basta para que la marca siga siendo reconocible. Más que copiar el diseño de forma mecánica, importa que cada perfil parezca parte de la misma marca.
Cómo vincular los perfiles con el dominio correcto
En el campo destinado al sitio web, lo mejor es indicar el dominio principal o una página específica preparada para la campaña. Un acortador de direcciones puede dificultar que se reconozca el destino del enlace, por lo que no debería sustituir sin necesidad al dominio de la empresa.
Por ejemplo, una tienda puede incluir en Instagram la dirección paqueteverde.pl/instagram, que lleva a una selección de productos o a una página con varios enlaces importantes. Esa dirección sigue siendo reconocible y permite a la empresa medir el tráfico sin ceder el control a un servicio externo. No obstante, la página debe funcionar en el móvil, dejar claro enseguida para qué sirve y no añadir pasos innecesarios.
Después de cambiar de dominio, hay que actualizar los enlaces de todos los perfiles, las publicaciones fijadas, las descripciones de los vídeos y los materiales publicitarios. Conviene conservar el dominio antiguo y redirigirlo al nuevo, siempre que la empresa siga teniendo derechos sobre él. Esto permite reducir los enlaces que no funcionan y las confusiones del público.
Cuando el nombre está ocupado o la marca cambia
Antes de elegir un dominio, conviene comprobar la disponibilidad de identificadores similares en las plataformas que realmente se vayan a utilizar. No hace falta abrir cuentas en todos los servicios, pero reservar los nombres más importantes puede reducir el riesgo de suplantación o de confusión al crecer más adelante. Al hacerlo, hay que respetar las normas de las plataformas y no crear perfiles que induzcan a error.
Si el nombre básico está ocupado, la variante del identificador debe ser breve y tener un significado claro. Añadir el sector, el país, la ciudad o el tipo de actividad suele resultar más comprensible que una secuencia de cifras al azar. Por ejemplo, es más fácil relacionar @estudioforma_wroclaw con el dominio estudioforma.pl que @forma1987x.
Al cambiar la identidad de marca, no conviene modificar el dominio, los nombres de los perfiles, el logotipo y las descripciones en fechas distintas sin comunicarlo. Durante el periodo de transición, se puede incluir «antes…» en la descripción y publicar una explicación fijada. Antes de adoptar un nombre nuevo, también hay que comprobar por cuenta propia los derechos sobre él en los registros oficiales correspondientes, incluidas las marcas registradas y los signos similares; que un dominio o un identificador esté disponible no otorga por sí solo el derecho a utilizar la marca.
Una breve revisión de coherencia
Abre el sitio web y los perfiles principales uno junto a otro y comprueba el nombre, el logotipo, la descripción, los datos de contacto y la dirección de destino de cada enlace. Pide a alguien ajeno a la empresa que valore en unos segundos si todos los canales pertenecen a la misma marca. Si tiene que adivinarlo, corrige primero el nombre visible, la foto de perfil y el enlace: son los elementos que antes llaman la atención.
