Qué es un proxy y cómo funciona en internet

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En resumen: Un proxy es un intermediario que transmite solicitudes entre un dispositivo y un servicio de internet, como una página web. Puede servir para controlar el acceso, almacenar contenido en caché u ocultar la dirección IP del usuario al sitio que visita. Sin embargo, usar un proxy no garantiza por sí solo el anonimato ni el cifrado de la conexión.

¿Cómo funciona un servidor proxy?

Sin un proxy, el navegador se conecta al servidor de la página que visitas. Tras configurar el intermediario, el navegador le envía la solicitud, y este se comunica con el servidor de destino y devuelve la respuesta. Según su configuración, el proxy puede gestionar una aplicación, determinados tipos de conexiones o el tráfico de varios usuarios de una red.

Imagina una empresa en la que los navegadores de los empleados utilizan un proxy común. Cuando un empleado abre un sitio, el intermediario puede comprobar si las normas de la empresa permiten acceder a él. A continuación, transmite la solicitud o la bloquea. También puede guardar información sobre la conexión en un registro de eventos.

El sitio de destino suele ver la dirección IP del intermediario, es decir, la dirección de red desde la que llega la conexión, en lugar de la del usuario. Pero hay excepciones: algunas configuraciones transmiten la dirección original en cabeceras adicionales. El sitio puede seguir reconociendo al usuario por la cuenta en la que haya iniciado sesión, las cookies o las características del navegador.

Tipos de proxy: para el usuario y para el sitio web

Un proxy directo (forward proxy) actúa del lado de los usuarios: intermedia en su acceso a internet. Suele ser el tipo de servicio al que se refiere la opción «servidor proxy» del navegador o del sistema operativo. Permite al administrador aplicar reglas de acceso comunes a toda la organización.

Un proxy inverso (reverse proxy) se sitúa delante de los servidores del sitio web o de la aplicación. Recibe las conexiones de los visitantes y las dirige a los servidores internos correspondientes. Normalmente, el usuario no necesita configurar nada ni saber que utiliza esta solución.

Un proxy inverso puede distribuir el tráfico entre varios servidores, gestionar conexiones cifradas HTTPS y almacenar respuestas en caché. Esto último consiste en guardar copias del contenido para no tener que recuperarlo del servidor de origen cada vez. Requiere reglas adecuadas: los datos privados de un usuario no deben entregarse a otras personas como una copia compartida.

También encontrarás nombres que indican el protocolo compatible:

¿Para qué sirve un proxy en la práctica?

En una organización, un proxy ayuda a aplicar las normas de uso de internet, limitar el acceso a determinados sitios y registrar conexiones para tareas de diagnóstico. Sin embargo, no sustituye la protección de los dispositivos ni las demás medidas de seguridad de la red.

Para el propietario de un sitio, un proxy inverso permite separar el punto de acceso público de los servidores internos de la aplicación. Por ejemplo, una tienda puede dirigir las solicitudes a varios servidores y servir las imágenes de los productos desde la caché. La mejora de velocidad depende del tipo de contenido, la configuración y la carga; añadir un intermediario también puede aumentar la latencia.

Un proxy con salida en otro país puede resultar útil para probar la versión regional de un sitio. No garantiza que el sitio muestre exactamente lo mismo que a un usuario local: también pueden influir el idioma del navegador, la cuenta y las visitas anteriores. Utilizar un intermediario no elimina las condiciones de uso del servicio ni las restricciones de acceso.

Proxy y VPN: las principales diferencias

Una VPN crea un túnel cifrado entre el dispositivo y el servidor VPN. A menudo abarca la mayor parte del tráfico del dispositivo, aunque puede funcionar solo para determinadas aplicaciones o rutas. Un proxy suele configurarse para un programa o un tipo de conexiones concreto, y el cifrado depende de la tecnología utilizada.

Si quieres redirigir el tráfico de una sola herramienta, un proxy puede ser suficiente. Si necesitas un túnel cifrado para varias aplicaciones, una VPN bien configurada suele ser más adecuada. En ambos casos, depositas parte de tu confianza en el operador del servicio intermediario.

Ni un proxy ni una VPN garantizan el anonimato completo. Iniciar sesión en tu cuenta sigue revelando tu identidad al servicio, y el software malicioso instalado en el dispositivo puede capturar datos independientemente de cómo se transmita el tráfico.

¿Qué debes comprobar antes de activar un proxy?

El operador del proxy está en la ruta de tus conexiones. Si utilizas HTTP sin cifrar, puede leer y modificar el contenido. Con HTTPS funcionando correctamente y sin interceptación de TLS, por lo general no ve el contenido de la comunicación, pero puede conocer la dirección de destino, así como el momento y el volumen de la transferencia.

Algunos sistemas empresariales también inspeccionan el contenido de HTTPS mediante la interceptación de TLS, el mecanismo que protege la conexión. Esto suele requerir que el dispositivo confíe en el certificado de la organización. Si un proveedor desconocido te pide instalar un certificado, conviene extremar la precaución.

Antes de configurar el proxy, sigue estos cuatro pasos:

  1. Comprueba quién gestiona el proxy, qué datos registra y cuánto tiempo conserva los registros.
  2. Determina su alcance: si afecta a una aplicación o a varios programas, y dónde se realiza la resolución DNS, es decir, la conversión de nombres de dominio en direcciones IP.
  3. Confirma la dirección del servidor, el puerto y el método de autenticación en la documentación oficial del proveedor o con el administrador.
  4. Prueba la aplicación que quieres utilizar. Un cambio en la IP pública no demuestra que todo el tráfico del dispositivo pase por el proxy.

No utilices un proxy abierto elegido al azar para acceder a servicios bancarios, al correo o a paneles de administración. Empieza por definir qué tráfico concreto quieres redirigir y para qué; solo después elige el intermediario y el alcance de la configuración.

Consulta también: ¿Qué significa www?

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